Nuestro estilo de vida


Esta dimensión Eucarística nos lleva a ser “pan partido” para nuestros hermanos, a ser prolongación de Cristo entregado a los hombres de hoy. Se desprende de esta identificación con Él, la vivencia de la celebración Eucarística prolongada en la adoración y de la extensión de su Reino por todo el mundo.
¿Cómo hacer hoy presente este deseo?
  • Con la celebración Eucarística diaria, compartida con los fieles.
  • Con la exposición permanente del Santísimo Sacramento en nuestras capillas; Cristo expuesto para ser adorado por todos.
  • Con la creación de grupos y cenáculos de oración-adoración eucarística.
En la formación continua, en “Escuela Eucarística”, en la profundización del magisterio de la Iglesia.

DIMENSIÓN MARIANA:

Nuestra dimensión mariana nace de la experiencia de María que tuvo nuestra Madre Fundadora desde su más tierna infancia, es ella quien vive e inculca a todas este amor a la Virgen Inmaculada, la llama Madre, “Nuestro Todo después de Dios”.

- Identificación progresiva con Jesucristo Sacerdote y Víctima que se vive a sí mismo enteramente para el Padre y para los hermanos.

- Amor a todos los hombres como nuestros hermanos desde las entrañas de Cristo.

- Amor de hijos a María. Es para nosotras camino y lugar de encuentro con Jesús Eucaristía, maestra de oración, humildad y sencillez, de entrega incondicional.

DIMENSIÓN MISIONERA:



Valoramos nuestra vocación misionera como una gracia especial, formándonos para ser enviadas al campo de misión, asumiendo las dificultades, el cansancio, el trabajo infructuoso, contando más con la gracia de Dios que con nuestros propios esfuerzos.

Queremos llevar en nosotras la vida de Jesús para que Él obre en los hermanos a quienes somos enviadas.

Nuestra manera de vivir, de orar y de trabajar quiere ajustarse a las necesidades del apostolado, a las exigencias de la cultura, a la realidad socioeconómica y a las necesidades de nuestros hermanos. Esto nos obliga a una perpetua flexibilidad y desprendimiento para trabajar y vivir adaptándonos con gran espíritu religioso y congregacional a las circunstancias de cada lugar.

Dentro de nuestra misión desarrollamos el ministerio educacional, en la formación integral de la niñez y juventud.
Realizamos nuestra misión educativa preferentemente entre las familias que viven de su trabajo y entre los más pobres, como medio más digno y eficaz para la promoción sobrenatural y humana de los hombres.